El Alfolí de la Sal, también llamado Casa del Rey por haberlo mandado construir el rey Felipe II, estaba situado en la Plaza de Isabel II, actualmente Plaza de Gabriel Miró. Concretamente donde está situado el Edificio de Correos y Telégrafos.
Este edificio levantado en el siglo XVI tuvo diversos usos; empezó como alfolí -almacén- de sal y terminó como prisión civil antes de su demolición a principios del siglo XX.
En el siglo XVI, este almacén estaba a pie de playa, donde desembarcaban la sal procedente de las salinas de la Mata; precisamente por esto se llamaba Plaza de las Barcas en aquella época la Plaza de Gabriel Miró. El Afolí estaba a extramuros de la ciudad, en el llamado arrabal de San Francisco.
Estaba formado por una sola nave de dos plantas, con un patio central. Sobre la puerta principal, que daba a la plaza, había un escudo del reino de Aragón.
En 1850, la Casa del Rey era la prisión local. Hacía unos años que se usaba una parte de la trasera del Palacio Consistorial para dichas funciones, pero la expasión de la ciudad hizo que se necesitase un presidio con más capacidad. El Alfolí estaba en un estado de salubridad insostenible, además, el tiempo y el salobre lo habían convertido en un sitio lúgubre y tenebroso. Pese a ello, se reutilizó como cárcel local mixta; el presidio de mujeres estaba situado en la segunda planta a la derecha, según los planos que se conservan en el Archivo Municipal.
Poco más que añadir. Parece ser que por las razones comentadas arriba, la Casa del Rey fue un lugar no muy querido por los alicantinos, que celebraron su derribo a principios del siglo pasado, para levantar el precioso edificio de Correos y Telégrafos.
Edificio de Correos y Telégrafos, construído sobre el solar del Alfolí de la Sal
Imagen: Skyscrapercity











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